La meditación cristiana es el encuentro siempre renovado con el misterio de la plenitud de Dios en su autodonación intradivina, manifestada en Jesucristo. Hans Urs von Balthasar desentraña los fundamentos de la meditación, y como maestro de oración brinda indicaciones muy concretas para su realización. En ningún caso se trata de una huida del mundo, sino todo lo contrario: solo a partir de este «único necesario» es posible, con San Ignacio de Loyola, «hallar a Dios en todas las cosas»; encontrarlo, incluso en un mundo tan vacío de Él, como Aquel que desde siempre estaba allí antes que yo.
La meditación cristiana es el encuentro siempre renovado con el misterio de la plenitud de Dios en su autodonación intradivina, manifestada en Jesucristo. Hans Urs von Balthasar desentraña los fundamentos de la meditación, y como maestro de oración brinda indicaciones muy concretas para su realización. En ningún caso se trata de una huida del mundo, sino todo lo contrario: solo a partir de este «único necesario» es posible, con San Ignacio de Loyola, «hallar a Dios en todas las cosas»; encontrarlo, incluso en un mundo tan vacío de Él, como Aquel que desde siempre estaba allí antes que yo.