En este pequeño libro, Adrienne von Speyr nos presenta una meditación sobre el misterio de Dios Padre: como fuente inoriginada de la Trinidad, como creador del mundo y como Persona revelada en la Antigua y en la Nueva Alianza, hasta volver al origen de la vida eterna. El Hijo, en el Padre Nuestro, nos ha enseñado a dirigir al Padre todo lo que vivimos, creemos y somos, para que en Él todo reciba su pleno sentido y su cumplimiento definitivo. Nada en más necesario que este incesante regreso al «Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos» (Ef 4,6).
En este pequeño libro, Adrienne von Speyr nos presenta una meditación sobre el misterio de Dios Padre: como fuente inoriginada de la Trinidad, como creador del mundo y como Persona revelada en la Antigua y en la Nueva Alianza, hasta volver al origen de la vida eterna. El Hijo, en el Padre Nuestro, nos ha enseñado a dirigir al Padre todo lo que vivimos, creemos y somos, para que en Él todo reciba su pleno sentido y su cumplimiento definitivo. Nada en más necesario que este incesante regreso al «Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos» (Ef 4,6).